300, una película divina

Me había prometido no volver a ir al cine desde Cars: en la sala en la que estuve el coche protagonista era rosa en lugar de rojo. Con 300 he incumplido esta promesa.

Ron Gilbert cuenta de maravilla lo que piensa sobre esta película:

Tiempo atrás, en los días de Lucasfilm Game(tm), solíamos juntarnos para debatir, soñar y filosofar sobre un futuro no demasiado lejano en el que los juegos se fusionasen con las películas para, por fin, tener la misma repercusión artística y popular. Estudiábamos tanto los logros como las técnicas de construcción narrativa. Observábamos el lenguaje visual que habían creado e intentábamos aprovechar cualquier lección que pudiésemos aprender. Creíamos que los juegos podían ser tan buenos como las películas. Con el tiempo.

Me alegra informaros de que esa convergencia ya ha tenido lugar. Pero no en el sentido que pensábamos.

300 es una película vacua repleta de malos diálogos e interpretaciones forzadas, cuya trama unidimensional apenas merece el apelativo de guión. El primer acto es prácticamente inexistente y se limita a llevarnos a una conclusión precipitada a través de una serie de sucesos ridículos. Los efectos especiales no son más que una masturbación técnica.

En resumen, 300 es la mejor película que he visto en lo que va de año. Hacía mucho que no lo pasaba tan bien en el cine. Me agrada ver que, por fin, Hollywood se está esforzando para crear películas más parecidas a los juegos.

Si vas a verla, prepárate para la carcajada conjunta que tiene lugar cuando Leónidas da la espalda a Jerjes, éste apoya sus manos sobre los hombros del espartano y le dice algo así como: “No es sólo mi ira lo que temen mis súbditos”.
300
Jerjes está divino. ¡Divino!

Una nueva esperanza: cambios

El pasado 7 de noviembre de 2006 mi amigo el murciano me envío por correo electrónico una lista de enlaces muy interesantes. Hoy en empezado a leerlos. Más vale tarde que nunca.

El primero que he visto es muy interesante: una lista con las diferencias entre la versión original de la primera parte de La guerra de las galaxias, de 1977 y la versión modificada para la edición especial del 2004.

Una nueva esperanza


La primera película que recuerdo haber visto en el cine es, precisamente, La guerra de las galaxias. Debía tener unos 4 años y la persecución a toda velocidad por la estrella de la muerte me dejó marcado. Es curioso, lo normal sería que los cambios que George Lucas hizo me ofendiesen, como les pasó a muchos otros, pero no. Me gustan las dos versiones.

El silencio de Philippe Halsman

A veces puedes encontrar una respuesta sin buscarla.

Siempre me ha gustado este detallito del cartel de El silencio de los corderos:

The Silence of the Lambs

Ayer, un amigo me envío un enlace a una página con 13 fotografías que, supuestamente, cambiaron el mundo. Su buen criterio venció a mi excepticismo y la visité. Todas interesantes, sin duda. Pero la que más me gustó fue ésta:

Dali Atomicus

Es de Philippe Halsman. Busqué más sobre él, empezando por la Wikipedia, y resulta que ya conocía un pequeño fragmento de su obra sin saberlo:

In Voluptas Mors

Corporación dermoestética

Leo en Slahsdot que a Shatner se le han escapado algunos detalles sobre Star Trek XI.

Uno de los lectores de la noticia comenta en broma que quizá Shatner quiera el papel del joven Kirk. Otro le responde que quizá no sea imposible:

Antes

Después

Tengo ganas de que lleguen a la parte 30. No me digas que no sería divertido ver una peli llamada Star Trek XXX…

300

Este año podremos ver otra adaptación al cine de una obra de Frank Miller. En este caso se trata de 300:

300 de Frank Miller

El cómic en el que se basa narra la batalla de Las termópilas. Si el estilo visual del cómic era arriesgado, más aún el de la película. No sé si me resultará tan impactante como Sin City, pero ganas de verla no me faltan.

El avance de 300 tiene algo en común con el de Sin City: en ambos se utilizaban como banda sonora piezas que posteriormente no aparecían en la película. En Sin City se trataba de una versión instrumental de Cells, de The Servant. En 300 se utiliza la introducción de Just Like You Imagined, de Nine Inch Nails. Bueno, en realidad no sé si se utilizará o no en la banda sonora de la película, me gustaría equivocarme.

Por cierto, ¿no es Desmond ese que dice “Then we shall fight in the shade”? ¿Cómo ha logrado salir de la isla?

Buenas noches, y buena suerte

Buenas noches, y buena suerteAcabo de ver Buenas noches, y buena suerte. Más vale tarde que nunca.

Al estar rodada en blanco y negro parece que nosotros, como los estadounidenses de los años 50, también estamos viendo la televisión que ellos veían. Es paradójico que, aún así, el tema que trata la película esté tan de actualidad. Clooney nos presenta la lucha que el reportero Edward R. Murrow mantuvo desde la CBS contra el senador McCarthy.

La película está llena de esos momentos que tanta gente que va al cine odia, esos momentos en los que “no pasa nada”. David Strathairn, el actor que da vida a Murrow, nos cuenta con una sencilla mirada lo mucho que se preocupa por sus amigos, por su país, lo duras que sabe van a ser las consecuencias que tendrá su defensa de lo que el considera justo. Y sabe que habrá víctimas, es posible que él sea una de ellas. Pero también sabe que hoy no le queda más remedio que ser quien es.

Visto con la perspectiva de los años, se puede llegar a la conclusión de que la prensa escrita demostró que la causa Murrow era importante: mientras que unos lo ensalzaban como el adalid de la verdad, otros lo tachaban de comunista. Quizá este sea el denominador común de lo que merece la pena: no debe dejar indiferente a nadie.

Martinez Soler, según él mismoLo mismo, pero a la inversa, hace Martínez Soler: toma los dos periódicos más importantes de España y compara el enfoque que cada uno hace de las mismas noticias. Muy recomendable. En esta era de la información, Martínez Soler me ha descubierto un nuevo formato periodístico que permite encontrar pinceladas que se perderían sin la comparación. En ocasiones, se trata de una brocha gorda más que de un pincel. Y ya sabemos que a mayor brochazo, más atención merecerá el tema.